Mientras aguarda el fallo definitivo del Consejo Superior de Deportes (CSD) sobre la resolución cautelar que permitió a Dani Olmo y a Pau Víctor seguir jugando con el Barça, LaLiga ha decidido pasar a la acción contra la entidad que preside Joan Laporta reduciendo el límite salarial de la plantilla azulgrana y adoptando la decisión de presentar una denuncia contra el auditor que aprobó la controvertida venta de los palcos VIP que ejecutó el club culé con el fin de cumplir con las reglas sobre el ‘fair play’ financiero y poder seguir contando así con dos futbolistas que habrían perdido de otro modo su licencia el pasado mes de enero.
Laporta activó a finales de diciembre la venta de los 475 asientos VIP del Camp Nou por 100 millones de euros, una cantidad que permitió que el Barça entrase dentro del umbral de ingresos que le permitían regresar a la norma 1:1, clave para reforzar su plantilla el próximo verano sin las estrecheces de otros mercados de fichajes derivadas de la delicada situación financiera por la que atraviesa el club azulgrana. La sociedad Forta Advisors Limited, vinculada al fondo de inversión catarí de la familia Al Thani, y New Era Visionary Group, empresa del empresario moldavo Ruslan Birladeanu que nació con 3.000 euros de capital social, pusieron el dinero en una operación que suscitó las sospechas de LaLiga desde el primer momento.
La maniobra pasó el filtro del auditor que la supervisó, pero ha generado recelos de Crowe, la nueva empresa que escruta las cuentas del Barça, la cuarta que se dedica a estala labor desde que Laporta regresó a la presidencia en marzo de 2021. Entiende esta última auditora que no se puede computar el total de los cien millones invertidos, puesto que solo se han ingresado 58 por el momento y ni siquiera está terminada la remodelación del Camp Nou que daría derecho a los adquirientes a beneficiarse de los asientos por los que pagaron tan suculenta cantidad. Esos recelos han motivado que el Barça tenga que paralizar la planificación de la campaña 2024-25 y han ofrecido nuevos argumentos a LaLiga para combatir una operación que considera muy sospechosa.
El organismo que encabeza Javier Tebas y la Federación Española de Fútbol (FEF) revocaron el pasado 1 de enero las licencias de Dani Olmo y Pau Víctor, al considerar que la documentación remitida por el Barça sobre la venta de los palcos VIP llegaba fuera de tiempo, pero el club azulgrana apeló al CSD, que concedió la cautelar para que ambos futbolistas siguiesen jugando con el Barça en plena Supercopa de España y deberá emitir una decisión definitiva antes del lunes 7 de abril.
LaLiga, que mostró su oposición a que el Barça siguiese contando con Dani Olmo y Pau Víctor pero sí aceptó elevar el límite salarial de la entidad azulgrana al recibir el certificado del auditor que computaba los cien millones de ingresos por la venta de los palcos VIP en la cuenta de pérdidas y ganancias de la entidad correspondiente a la presente temporada por el importe de la referida operación el 3 de enero, solicitó en febrero al CSD la realización de un informe de control específico por los auditores que designara el organismo que encabeza José Manuel Uribes y reiteró esa misma petición en marzo, sin ver atendidas sus demandas.
Sí recibió, en cambio, los Estados Financieros Intermedios del Barça referidos al primer semestre de la presente temporada 2024-2025, acompañado de informe de revisión limitada suscrito por Crowe Auditores España, y en ellos no se recoge en la cuenta de pérdidas y ganancias importe alguno de la referida operación corporativa, motivo por el cual rebaja el límite salarial del Barça al considerar que el club azulgrana «no tuvo el 31 de diciembre de 2024, ni el 3 de enero de 2025, ni ha tenido desde esa fecha, ni tiene a día de hoy saldo ni capacidad de inscripción, lo que se conoce públicamente como ‘fair play’, para la inscripción de los jugadores Dani Olmo y Pau Víctor».
Enlace de origen : LaLiga baja el límite salarial del Barça y denunciará al auditor que aprobó la venta de los palcos VIP