
Suele pasar, admitámoslo, que cada vez que vemos o nos presentan a alguien de una edad similar a la nuestra, uno de los primeros pensamientos … que se nos vienen a la cabeza es que nosotros estamos mucho mejor, que parecemos más jóvenes e incluso más en forma. Claro que la otra persona pensará lo mismo de nosotros. Pero ese no es el punto. Si queremos conocer nuestra verdadera condición física –no la que aparentamos a ojos de los demás–, existen una serie de pruebas muy sencillas, con unos parámetros muy fáciles de evaluar y que además podemos realizar en casa. Así que anímate y comprueba si realmente estás tan joven como crees.
Equilibrio, la capacidad ‘olvidada’ y la más afectada por el paso de los años
Aunque nos resulte llamativo, el equilibrio es una de ellas. «Se trata de una habilidad fundamental que a menudo damos por sentada y que va más allá de evitar que nos caigamos. De hecho, estudios recientes han demostrado que la capacidad de sostenernos sobre una sola pierna puede ser uno de los mejores indicadores físicos sobre nuestro estado de salud y longevidad», coinciden Beatriz Carpallo y Rita Galán, profesoras en el Grado de Fisioterapia de la Universidad San Jorge (Zaragoza). Según una investigación publicada en la revista ‘British Journal of Sports Medicine’, la incapacidad de aguantar en esa posición durante al menos diez segundos se asocia con un riesgo de muerte hasta dos veces superior en el caso de las personas mayores de 50 años.
Otro estudio posterior realizado por la Clínica Mayo el año pasado no solo corroboró esta teoría sino que también reveló que mantener el equilibrio sobre una pierna, especialmente sobre la no dominante, es el mejor indicador del envejecimiento neuromuscular. Si consigues aguantar más de 30 segundos sin caerte, felicidades, tienes una buena condición física. Y si superas el minuto, es que estás hecho un chaval.
«Hasta ese momento se empleaban parámetros como la marcha, la fuerza de agarre con la mano o la fuerza de las piernas para evaluar el deterioro de la condición física de una persona, pero ahora se tiene la certeza de que el equilibrio es el factor más afectado por el paso de los años, con cambios muy significativos de década en década», precisan las expertas. El mayor retroceso se nota a partir de los 60 años.
SEDENTARISMO
11
millones
de españoles mayores de 16 años reconocen que nunca hacen ejercicio físico, según los datos de la última encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE).
«Para guardar el equilibrio mientras nos apoyamos en el suelo con un solo pie es esencial recibir información sobre la orientación del cuerpo en el espacio. Además, debemos generar las contracciones musculares óptimas con el fin de mantener el tono postural y activar una respuesta coordinada de nuestros músculos que evite que nos caigamos. En otras palabras, se requiere que el sistema nervioso esté sano y reaccione con rapidez a los cambios», añaden Beatriz Carpallo y Rita Galán.
¿Cuántas veces te puedes levantar y sentar en una silla en 30 segundos?
Además de intentar mantenernos sobre una sola pierna durante varios segundos, otra prueba con la que podemos hacernos una idea aproximada de nuestro estado de salud es tan sencilla como contar el número de veces que podemos levantarnos y sentarnos en una silla –con las manos cruzadas por delante del pecho– durante medio minuto.
Una pista para tener una referencia fiable sobre nuestro estado es la siguiente: un hombre joven, de entre 20 y 29 años y con una buena condición física, debería poder hacer entre 20 y 29 repeticiones. Y una mujer de la misma edad, entre 21 y 26. En el caso de una persona que se encuentre en la década de los cuarenta, el número de subidas y bajadas que indican que nos encontramos en buena forma se reduce a un rango que oscila entre las 21 y 26 en ellos y entre 19 y 23 en ellas. Pasados los 60, hacer más de 17 ya se considera un buen resultado en ambos casos.
Si erez capaz de superar estas marcas sin apenas despeinarte, existe una variante más exigente: levantarse de la silla con una pierna estirada y sin utilizar las manos, con el único apoyo de la otra pierna.
Incorpórate desde el suelo sin utilizar las manos ni apoyar las rodillas, ¿lo has conseguido?
Explican los expertos que el ejercicio de incorporarse desde el suelo sin apoyar las manos ni las rodillas «refleja la fuerza de los músculos, la flexibilidad, el equilibrio y la composición corporal (el peso)». En esta prueba, sacas diez puntos si no apoyas manos ni rodillas. Y restas medio punto por cada ‘ayuda’ (mano, antebrazo, rodilla o zona de pierna que contacta con el suelo).
Si el resultado obtenido es inferior a 8 puntos, los últimos estudios señalan que las posibilidades de morir en los siguientes seis años se multiplican por dos. Casi nada. La dificultad para poder levantarse con relativa facilidad está asociada al sedentarismo, al sobrepeso, a la atrofia muscular, la sarcopenia –pérdida de musculatura– y la osteoporosis, todos ellos factores de riesgo de problemas cardiovasculares, caídas…
Enlace de origen : ¿Puedes aguantar sobre una pierna 10 segundos? Igual no estás tan joven y en forma como crees